miércoles, 26 de agosto de 2009










Tendré los ojos muy lejos y un cigarrillo en la boca,
el pecho dentro de un hueco y una gata medio loca.
Un escenario vacío,un libro muerto de pena,
un dibujo destruido y la caridad ajena.
Un televisor inútileléctrica compañía,
la radio a todo volumen y una prisión que no es mía.
Una vejez sin temores y una vida reposada,
ventanas muy agitadas y una cama tan inmóvil.
Y un montón de diarios apilados
y una flor cuidando mi pasado
y un rumor de voces que me gritan
y un millón de manos que me aplauden
y el fantasma tuyo, sobre todo
cuando ya me empiece a quedar solo.

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